Menú

La pintura abstracta me lleva hacia un estado emocional positivo

“Pintar es la mejor manera de irte lejos sin moverte del sitio”

Después de haberme pasado mi juventud buscando, con viajes y personas, variadas aventuras, me doy cuenta hoy que pintar es el medio por el que yo consigo comunicarme y descubrirme.

Me conecto con la gente y convoco esa conversación visual que identifica a las personas no por lo que dicen sino por lo que sienten.

Necesito un trayecto de varios días en los que encuentro aquello que me interesa.

En el camino que recorro me enfrento a momentos muy interesantes en los que el desconocimiento me domina. Me llego a sentir perdida.

Guiada por la búsqueda de crecimiento personal, mi yo interior, conecto con sensaciones y emociones que se manifiestan con gestos, marcas, colores e impresiones en el lienzo.

“La pintura abstracta me lleva hacia un estado emocional positivo”.

Abstraer, dejarse llevar sólo por colores, texturas y composiciones, me obliga a un descubrimiento continuo.

Las casualidades y accidentes los aprovecho como guía para construir el paso siguiente.

Busco la naturalidad y el diálogo interior.

De forma intuitiva lo uno a las emociones que atravieso.

Con el trabajo continuo, entro en un estado en el que resuelvo sin pensar, la mano y la mente se unen y no soy tan consciente de las decisiones que tomo.

Finalmente, el enfrentarme al resultado, de nuevo me lleva a la aceptación en la que cada lienzo pintado representa un momento fecundo y único para mí.

“Trabajo por series y combinaciones de técnicas que no vuelvo a repetir”.

De cada experiencia, rescato alguno de los recursos utilizados.

Me presento libre frente al lienzo en blanco.

El lienzo pintado representa en mi caso un estado emocional diferente y un momento artístico cambiado.

Me divierte y me interesa recordar aquellos recursos ya utilizados pero combinados con planteamientos nuevos.

No sólo uso el pincel, utilizo cartones, plástico, rodillos, gomas etc. me dejo llevar por necesidades de experimentación en las que muchas veces sacrifico lo pintado para llegar a otras soluciones que aparecen sugeridas a partir de la huella de lo pasado.

Mis composiciones son complejas, busco la superposición de capas de pintura y efectos en los que pretendo perderme en una meditación que me desconecta del mundo.